Buro Business School

Neurocomunicación

Harold Zúñiga & Marta Ligioiz. (Rigden Institut Gestalt, 345 páginas)

La tensión que genera el no encontrarnos en las relaciones diarias hace que el mundo de las ideas -y teorías comunicativas- tengan que repensar, mil veces más, el cómo generar instancias de vinculación verdaderamente efectivas desde sus prácticas diarias.

Neurocomunicación habla de “cultivar el arte de la comunicación inteligente”, arte muchas veces negada e invisibilizada por la dictadura de las olas informativas, olas verticalistas y carentes de diálogo (y escucha) para posibles encuentros humanos. Por lo mismo este libro afirma ser un salto en las comunicaciones humanas desde un índice generoso en motores verdaderamente efectivos para el encuentro humano como son el gestionar las emociones, potenciar el pensamiento positivo, fortalecer (y entrenar) la mente, consolidar el cuerpo (y sus movimientos) y el lenguaje, apalancar habilidades frente a la eficacia y las responsabilidades, profundizar la escucha, desafiar al ego y precisar nuestra propia identidad, validar los hábitos… en fin, la comunicación humana es claramente un espacio complejo, líquido y siempre abierto a su transformación, por lo mismo la necesidad de difundir esta obra.

Neurocomunicación surge como un texto para responder a preguntas tan diversas como: “¿Por qué cuando me enfado tiendo a expresarme inadecuadamente o a bloquearme y a no hablar? ¿Por qué suele costarme transmitir con claridad y respeto lo que siento? ¿Por qué me resulta difícil gestionar las emociones? ¿Cómo puedo decir NO sin sentirme culpable? ¿Interpreto bien las cosas que me dicen o que me pasan? Es decir, las preguntas diarias que surgen de nuestra propia conducta, en este libro se transforman en material de trabajo y aprendizaje. Entendiéndose que la complejidad humana, resulta hoy -y siempre lo ha sido- el gran desafío a sortear desde una reflexión inspirada muchas veces por disciplinas colaborativas como son la comunicación, la psicología, la neurociencia, la filosofía, entre otras.

Cuando un texto tiene vocación de poder, es porque la obra busca no solo interpelar al lector, sino también, transformarlo desde preguntas precisas y dinamizadoras. Bajo esta creencia, esta obra sí desea conectar con la relevancia del origen, de nuestra esencia, como también persigue develar nuestros gatilladores conductuales, que hacen de la vida muchas veces, un guión aprendido y difícil de redireccionar. De esta forma, habitar una lectura ontológica es hacerse cargo no solo del contenido del texto, sino también, del cómo nosotros habitamos esos contenidos desde conductas muchas veces erráticas y carentes de sentido.

Neurocomunicación resulta una invitación a expandir, con creces, el cómo entender las dinámicas comunicativas como, de igual forma, sus componentes y factores críticos de éxito. No hay azar en este libro, ni frases vacías o conexiones con “supuestos”. Esta obra forja su voz literaria desde un conocimiento consolidado con su gran eje rector: la comunicación humana. “No existe la no comunicación (la no conducta). Es imposible no comunicar”. (p.29)

Reseña de: Fernando Véliz Montero (PhD y Magister en Comunicación).