Buro Business School

"Empresas B" y la urgencia
de redefinir el sueño

Por Fernando Véliz Montero, PhD en Comunicación y autor de Organizaciones ¡Vivas!

La transformación digital ha sido uno de los grandes desafíos impuestos por la pandemia a las empresas, llevando a las organizaciones no solo a cambiar o modificar su forma de operar, sino que también a considerar la digitalización como un pilar fundamental dentro de su estrategia corporativa y de cultura organizacional.

Entrevistamos a Diana Victoria Vargas Pedraza, Directora del Posgrado en Gerencia de la Comunicación Organizacional de la Universidad de La Sabana (Colombia), quien reflexionó sobre los actuales procesos transformacionales que están experimentando a diario las compañías para, poco a poco, acceder a nuevas prácticas y dimensiones éticas dentro del campo de las Empresas B.

Diana, ¿Por qué hoy se habla tanto de redefinir el éxito de los negocios? 

“Las organizaciones de hoy pasaron de una visión netamente productiva y mecanicista, en donde el objetivo económico era el único motivo para emprender, a reconocer que las empresas son también una micro sociedad que gira en 360º y que lo que pasa adentro afecta afuera y lo que pasa afuera afecta adentro. Es decir, la cultura renace en la reputación y la identidad de la marca, por tanto, un negocio ahora tiene éxito cuando los productos y servicios que ofrece la entidad conllevan impacto sostenible y sustentable; impacto en las personas y el medio ambiente de forma positiva. Es decir, el éxito del negocio ya no solo es tener el mejor producto o servicio, sino también aportar con ello al desarrollo humano, ecológico y financiero de manera simultánea. Hoy las marcas tienen que dar algo más a la sociedad en su conjunto, desde una ética válida y compartida. Y esto no ocurre por azar, sino que, por la toma de consciencia, desde un proceso transformacional genuino”.  

¿Y cómo se relacionan los procesos de cambio, con el origen de las Empresas B?

“Se relacionan de manera directa y coherente con las necesidades del mundo. Las Empresas B son afines para no andar sólo por el camino del lucro, sino que están comprometidas con las necesidades del entorno; son empresas ciudadanas, que aportan y hacen que las naciones crezcan de manera integral; tienen desempeños equilibrados, dan soluciones y muestran resultados cuando hacen parte del desarrollo del territorio, de las personas, las comunidades y el medio ambiente. Las Empresas B, son negocios de éxito, reconocidas y validadas por la ciudadanía en su conjunto”. 

¿En qué consiste el término ‘triple impacto’ que conlleva ser una Empresa B?

“El triple impacto que adoptaron las Empresas B se sustenta en las bases creadas para la estructura corporativa del desarrollo sustentable y sus dimensiones:

  • Dimensión económica: se centra en mantener el proceso de desarrollo por vías óptimas hacia la maximización del bienestar humano, teniendo en cuenta las restricciones impuestas por la disponibilidad del capital natural.
  • Dimensión social: consiste en reconocer el derecho a un acceso equitativo a los bienes comunes para todos los seres humanos, tanto entre géneros como entre culturas. 
  • Dimensión ambiental: surge del postulado que afirma que el futuro del desarrollo depende de la capacidad que tengan los actores, tanto institucionales como económicos, para conocer y manejar su stock de recursos naturales y renovables.
 

En este sentido, lo que se espera es que la organización tenga un propósito superior en el que se evidencie la equidad (viable y vivible). Es decir, el triple impacto es una oportunidad para que la organización sea consciente, ética y comprometida y, con esto, responsable socialmente en su desempeño con el entorno. Objetivo final: estar al servicio del bien colectivo”.

¿Qué requisitos deben cumplir las compañías para tener una certificación de Empresa B? ¿Cuáles son las características de este tipo de organizaciones?

“Las compañías que buscan obtener una certificación como Empresa B deben evidenciar políticas y prácticas de triple impacto, donde cumplan con los requerimientos legales que cada país establece. 

“B Lab” es la institución encargada de entregar estas certificaciones por 2 años y permite a quien obtenga la certificación, además del reconocimiento, entregar una real apertura para alianzas comerciales con otras corporaciones similares en el mundo entero.

Por otra parte, las Empresas B se caracterizan porque no persiguen solamente resultados económicos, sino también alcanzar interesantes resultados ambientales y sociales, es decir, el propósito superior es la responsabilidad y la transparencia de sus actividades. De igual forma, buscan generar un impacto positivo para la sociedad y el planeta por medio de una adecuada gobernanza; la generación de bienestar en sus trabajadores, la comunidad y el medio ambiente”.

¿Y qué beneficios implica esta certificación? 

“Incrementar la reputación y confianza ante los grupos de interés; abrir oportunidades de alianzas internacionales que aumenten la economía de la organización; reconocimiento con la opinión pública, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto; relacionamiento con autoridades nacionales e internacionales en múltiples temas (innovación, medioambiente, etc.); retención del mejor talento humano que se sentirá comprometido y motivado por el propósito de la organización; alta productividad desde una gestión de excelencia, entre otros tantos beneficios”.

¿Cómo impacta este reconocimiento en la reputación corporativa de la marca? 

“La reputación corporativa es la conducta de una empresa sostenida en el tiempo. Una Empresa B es una empresa reconocida por su positivo impacto en las acciones de sostenibilidad que realiza. De esta forma, se convierte en una marca confiable para sus diversos grupos de interés y, a la vez, se posesiona como agente de cambio desde una mejora continua en sus múltiples procesos de gestión”.

Tras una emergencia mundial como fue el COVID-19 en su momento, ¿cuál es el valor agregado que pueden sumar las Empresas B?  

“Ya mirando en perspectiva lo que fue el Covid-19, se evidenció en su momento, que las Empresas B fueron las que mejor manejaron la emergencia y que supieron sobrevivir, gracias a su ética equitativa. Su valor agregado es su identidad que refleja coherencia con el cuidado de las personas y el medio ambiente. En medio de esta crisis sanitaria, las Empresas B supieron ser creativas en replantear sus modelos de negocio, a la vez, por su propia estructura de funcionamiento (son más redárquicas), las Empresas B poseen una mayor resiliencia y adaptabilidad a los contextos de alta complejidad. Se suma a esto una capacidad comunicativa mayor, desde acciones dialógicas y empáticas de alta eficacia. Integrando a esto, el rol activo de líderes comprometidos con los intereses tanto de la empresa como de la sociedad en su conjunto”. 

Diana, por último, ¿cuál es el desafío final de todas estas iniciativas organizacionales?

“Bajo el actual contexto altamente complejo (social, económico, medioambiental, etc.), se requiere que todas las organizaciones (pequeñas, medianas, grandes, glocales, etc.) tengan un propósito superior enmarcado férreamente en dimensiones sociales, ecológicas y económicas. Urge que el campo empresarial se relacione con el mundo y, a la vez, que aporten al desarrollo de manera integral y ética. Las actuales crisis que estamos viviendo, como humanidad, nos permiten evidenciar que se hace necesario, y urgente, que las estructuras de todas las empresas se conduzcan bajo los parámetros de la equidad en lo económico, lo ecológico y lo social. De esta forma, las corporaciones B, han permitido aportar a la calidad, calidez, excelencia y solidaridad que se requiere hoy, para así impactar en los excesivos índices de pobreza, desempleo y desigualdad social que hoy estamos experimentando”. 

Autor: PhD Fernando Véliz Montero.

Las Empresas B se caracterizan porque no persiguen solamente resultados económicos, sino también alcanzar interesantes resultados ambientales y sociales, es decir, el propósito superior es la responsabilidad y la transparencia de sus actividades https://somosburo.com/wp-content/uploads/2022/12/comilla2.svg